Los secuestradores de burros
Todos los años en una fecha concreta del año llega un barco lleno de turistas a una isla llamada Melisa, entre los turistas están los protagonistas Amanda y David.
Al llegar observaron que su amigo Yani estaba esperándolos para ir a jugar con ellos a la isla de al lado a nadar, después de un rato Yani les dijo la noticia de que tenía una deuda de 18.000 dracmas al alcalde y que necesitaba su ayuda para pagar la deuda, ellos aceptaron, se pusieron a pensar en alguna forma de ganar dinero y llegaron a la conclusión de secuestrar a los burros para cobrar el rescate. Por la noche empezaron a robar unos cuantos burros del pueblo y así sucesivamente hasta haberlos robado todos, pero ellos no contaron con que el alcalde contrataría a un detective para que los localizase, sin embargo no lo logró y por eso puso una recompensa para quien recuperara a los burros. A los niños le entraron la idea de darle los burros y aunque el alcalde sospechó y culpó a los chavales de robo nadie les hizo caso y salieron invictos.
